| Azteca |
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JPAGE_CURRENT_OF_TOTAL Los caballos aztecas son productos obtenidos a partir de un programa ordenado y sistemático de selección y cruzamiento de ganado equino de raza Española o Lusitana, con Cuarto de Milla o criollo mexicano. El desarrollo de esta nueva raza de caballos, concreto la idea de devolver a México su antiguo caballo criollo, el cual descendía de caballos ibéricos traídos a México por Hernán Cortes y que durante la colonia, fueron importados y reproducidos en nuestro territorio. Al poco tiempo, descendientes de estos caballos migraron libremente a las llanuras del norte de México, o bien lo que es ahora el oeste de Estados Unidos, adaptándose a terrenos rocosos, desérticos y demás, sufriendo una serie de cambios físicos para sobrevivir, así, la naturaleza moldeó a estos caballos dando origen al mustang americano, un caballo de baja estatura, fuerte, correoso, muy rápido en distancias cortas. Un par de siglos después, estos mustangs fueron capturados y utilizado por los primeros granjeros europeos como medio de transporte, trabajo de campo y diversión ya que acostumbraban a jugar carreras parejeras. Al cruzar estos animales con los de sangre inglesa que llevaban, surgió el comienzo de una nueva raza, el cuarto de milla. Durante la revolución mexicana, la población equina en México se vio terriblemente mermada, puesto que la mayoría sucumbió bajo la metralla de uno y otro bando, ya que era más fácil pegarle al caballo que al jinete. Para recobrar esta pérdida caballar, fue necesario traer caballos de donde fuera, y así nuestra ganadería equina se pobló en su mayoría por caballos cuarto de milla traídos de Estados Unidos, los cuales contaban con gran similitud al viejo caballo criollo. Se ha escrito mucho del caballo andaluz o PRE (Pura Raza Española), enalteciendo sus maravillosas cualidades de nobleza, docilidad y belleza. Hay quienes lo consideran como caballo de reyes por su belleza indiscutible, por la armonía de sus movimientos y crines majestuosas, en paso, trote, galope y movimientos de alta escuela. No hay duda, que el caballo andaluz es el resultado de la búsqueda de la perfección en las formas, y lo más importante, de la nobleza, ya que se trataba de conseguir con ella, la máxima seguridad para el rey, para quien fue creado. Se ha buscado recoger muchas de las cualidades del caballo español en la nueva raza mexicana, recordando que de este procedieron a partir de 1519 los caballos llamados criollos mexicanos. Fue entonces cuando se le ocurrió a don Antonio Ariza reconstruir los caballos criollos, creando una raza genuinamente mexicana, con las mismas características que tuvieron aquellos y que los hicieron famosos en las justas charras y en los rodeos tejanos, pero mejorándolos aun mas mediante una inteligente estructuración de cruzas controladas por expertos zootecnistas, que comenzaron por seleccionar a los progenitores entre los ejemplares que destacaban por sus virtudes. Para madres se utilizaron yeguas Cuarto de Milla, de reconocida utilidad para las suertes charras, con características de fineza, lealtad, disciplina y resistencia ampliamente probadas. Para padres, don Antonio Ariza proporcionó los famosos caballos de Domecq Andaluces legítimos. El proyecto fue acogido con entusiasmo por numerosos ganaderos poseedores de yeguas cuarto de milla, quienes aceptaron cruzarlas solamente con caballos andaluces de pura cepa para obtener el mayor número de potrillos de la raza en formación. Se organizó entonces la Asociación Mexicana de Criadores de Caballos de Raza Azteca, que intereso vivamente al entonces secretario de agricultura y ganadería, quien apoyó el experimento y proporcionó un equipo de zootecnistas quienes establecieron la tabla normal de cruzamientos. Los cruzamientos y heterosis o vigor híbrido: “Los cruzamientos entre razas son una práctica común en la producción de animales de trabajo, porque, además de que permiten aprovechar las características deseables que ofrecen diferentes razas, dan la oportunidad de utilizar la heterosis o vigor híbrido que resulta del cruzamiento. La heterosis representa la superioridad que muestran los animales cruzados por encima del promedio de animales puros de las razas que participan en el cruzamiento, cuando se mantienen de manera contemporánea y bajo las mismas condiciones de producción. Este fenómeno de heterosis se aprovecha desde hace muchos años en la agricultura y en muchas especies animales.” |
Razas que manejamos